Skip to content
wp9131686 (1) (1)
Personas. Procesos. Tecnología.

Casos de estudio

Historias remarcables, entre fracasos y éxitos, sobre ejemplos de empresas de diferentes sectores, tamaños y países; para aprender, conocer e informarse.

Noticias

Actualidad, eventos relevantes y desarrollos significativos en diversas áreas, reflejando la realidad de distintos contextos, brindando perspectivas enriquecedoras para estar al día.
wp9131686 (1) (1)

Personas. Procesos. Tecnología.

Creemos que los procesos claros, con el apoyo de la tecnología adecuada, generan un entorno donde las personas trabajan más felices, y en consecuencia vuelve a tu empresa más productiva.

Drew_Tech_2000

World class technology.
Soluciones de primer nivel para tu empresa.

Dirección

Todo sobre el área de dirección de una organización.

Introducción

Dentro de una empresa, coexisten distintas áreas funcionales que permiten su buen funcionamiento: dirección, finanzas, administración, producción/operaciones, calidad, marketing, recursos humanos, gestión de proyectos, procesos, logística. Para alcanzar los objetivos organizacionales, es crucial que todas ellas estén alineadas a su propósito y estrategia de negocio.

A continuación vamos a profundizar sobre el área de Dirección. Qué es, cuáles son sus funciones principales, sus mayores desafíos, etc.

¿Qué encontrarás en esta página?

¿Qué es la dirección empresarial?

Todas las empresas y organizaciones son creadas y conducidas por un líder o varios que poseen las competencias necesarias para orientarlas y encaminarlas hacia el éxito, mediante el establecimiento de objetivos estratégicos. Esta cúpula directiva será quien marque el rumbo a seguir por todas las áreas de la organización, para que estas actúen alineadas a los objetivos del negocio.

Dirigir una empresa es una labor continua en el tiempo, que implica gestionar los recursos productivos de la empresa para alcanzar los objetivos fijados con la mayor eficiencia posible. Las labores de una dirección empresarial pueden ser realizadas por una sola persona o por varias, dependiendo del tamaño de la compañía. Generalmente, cuando se trata de grandes empresas o corporaciones, el área de dirección se complejiza mucho más y se crean distintos niveles de dirección:

1. Nivel de gestión empresarial estratégico (alta dirección).

Este nivel corresponde a la visión general del estado del mercado y la generación de estrategias que permitan a la empresa adaptarse a sus cambios. Es el director general de la empresa quien se encarga de desarrollar las líneas maestras que seguirá toda la organización, las cuales define a partir de la observación detallada del estado del sector en el que la empresa se sitúa, de la competencia y de las propias características de la compañía.

El estratégico es el nivel superior de la pirámide organizacional de la empresa y es el que más peso tiene en las decisiones económicas. Una mala decisión en este nivel afectará en cascada a todos los demás. Asimismo, la planificación de este nivel es a largo plazo.

Es el modelo de dirección clásico de las grandes empresas, compuesto por presidentes y directores generales, y un equipo de personas que colaboran con ellos y los asesoran. Constituyen los máximos responsables en el cumplimiento de los objetivos propuestos.

2. Nivel de gestión empresarial táctico o técnico (dirección intermedia).

La participación, como ya se avanzó, es mucho más limitada en este caso. Los departamentos son los encargados de desarrollar la estrategia del primer nivel, lo cual consiguen desarrollando tácticas. Estas son actividades específicas que afectan a una parte de la estrategia general. Se crean metas y acciones específicas para alcanzar los objetivos finales.

Las tácticas se desarrollan en periodos de uno a tres años y se establecen criterios de medición para evaluar los resultados. En este segundo nivel se encuentran los directivos de fábrica, mandos intermedios y jefes de departamentos. Sus funciones son organizativas. Responden a la alta dirección.

En definitiva, este nivel permite la implantación de la estrategia, que es más general, en función de planes concretos.

3. Nivel de gestión empresarial operativo (dirección operativa).

El último nivel es la puesta en práctica por el personal de las tácticas del nivel anterior. Los planes que diseñan son a corto plazo, de unos meses de duración, y se enfocan en acciones muy concretas. Además, se garantiza que todas las tareas y operaciones se ejecuten siguiendo la estrategia general y las tácticas aplicadas. Son los directivos encargados de supervisar el proceso productivo y asignar tareas al equipo. Dentro de una compañía, constituyen los jefes de sección o equipos de trabajo.

Finalmente, estos han sido los tres niveles de gestión empresarial, los cuales sostienen una relación de interdependencia, aunque pueden actuar de manera autónoma siempre que remen en la misma dirección. Gracias a la coordinación, los planes que se desarrollan en cada nivel garantizan el éxito de toda la empresa.

Independientemente de las divisiones que se decidan establecer en una empresa, cada una tendrá su propio método de dirección, por lo que dos empresas aparentemente similares pueden funcionar de manera completamente diferente. Por supuesto que estas estructuras dependen también de otros factores, como las decisiones de los gerentes y, por ejemplo, de cómo influye la cultura de la empresa sobre su estructura organizacional.

 
 

Evolución de la dirección empresarial

Comenzando desde la parte administrativa, el modelo de área de dirección se extendió a partir del siglo XX, en el sector público y militar. Sus inicios como estructura de negocios datan del año 1933 en Madrid, España. El desarrollo de la gestión empresarial propiamente dicha comienza desde que a la administración se le derivan varias ramas de innovación, gracias a la gran influencia que ha tenido.

Como punto de partida en la actividad comercial que dio origen a la dirección de empresa, la administración se ha basado, desde los antiguos egipcios a los comerciantes sumerios, en métodos organizativos que respondían a ciertas prácticas que realizaba la iglesia y las antiguas milicias para tener un registro fidedigno de sus ingresos y egresos. Las empresas eran guiadas basándose en estos métodos sin importar que fuesen grandes o pequeñas, pero no se sentían obligadas a hacerle frente sistemáticamente a las aplicaciones de la administración. Así, poco a poco, las innovaciones de la administración fueron creando extensiones base, tales como los números árabes y la aparición de la contabilidad. Estas áreas ya mencionadas proporcionaron un mejor planteamiento y el control de la organización cuantitativamente.

No fue hasta el siglo XIX cuando se crearon las primeras publicaciones sobre la administración, pero de una manera científica. Además, tuvo lugar la revolución industrial que, indudablemente, impulsó el avance de la gestión y dirección empresarial tal como la conocemos hoy.

Otra tendencia de la gestión empresarial que aborda los procesos se conoce como la mejora continua (Kaizen, en su versión japonesa). Esta es otra herramienta desde la cual se trabajan los procesos y se someten a una mejora continua.

El porqué de la dirección empresarial

  • Organización.
    En el contexto empresarial, organizar es agrupar las tareas necesarias que llevarán a lograr los objetivos de la empresa. Pero las empresas no solo involucran tareas sino también personas. Por lo tanto, definirá el organigrama de la empresa y las relaciones entre cada una de esas partes.  

  • Planificación.
    Planificar significa decidir las acciones a realizar, a fin de establecer los objetivos de la empresa. Dentro de la planificación se encuentra la definición de los métodos y estrategias para alcanzar los objetivos. 

  • Asignación y coordinación de recursos.
    La dirección empresarial es la responsable de distribuir y utilizar correctamente los recursos de los que dispone, tanto en tiempo presente como en vistas hacia el futuro. Los recursos presentes en las empresas son equipos, máquinas, personas, capital financiero, infraestructura, herramientas digitales de comunicación y gestión de tareas, entre otros.

  • Control.
    A las pautas y objetivos que la dirección definió de antemano, se le agrega la de supervisión y control de que el accionar y la forma de trabajo de la compañía esté alineada a ellos, y a su vez, que los hitos o fechas límites de tareas o proyectos se logren ejecutar de manera eficiente y en tiempo y forma. Es decir, que la empresa esté operando de acuerdo a lo planificado.

 

 

  • Promover las buenas relaciones entre todos los colaboradores de la empresa.
    La gerencia de la empresa o cualquier mando intermedio deben evitar los conflictos y roces que pudieran surgir en la convivencia diaria de permanecer muchas horas dentro de un mismo espacio físico. En este sentido, deberá mediar para anular o al menos reducir los roces que hayan aparecido, suavizando la situación conflictiva para crear un entorno laboral más colaborativo y eficiente. A su vez, también les atañe definir acciones tendientes a mejorar el clima laboral dentro de la organización, lo cual repercutirá directamente en el desempeño final del equipo


  • Pone en marcha lineamientos establecidos en la planeación y organización. Si no hay acción, esos lineamientos se quedarán solamente en sueños e ilusiones.A través de ella se puede lograr que los colaboradores tengan una mejor conducta dentro de la organización.

  • La productividad de la organización depende directamente de una dirección eficiente.Su calidad está reflejada en el logro de los objetivos globales, una correcta implementación de los sistemas de control y un liderazgo sólido basado en el trabajo en equipo.

La dirección empresarial traza un camino audaz hacia el logro de objetivos.

Business Insights

La dirección empresarial en las organizaciones

Los distintos ejecutivos que podemos encontrar en el área de dirección de una empresa (director ejecutivo y presidente)

Presidente de una empresa.

Un presidente es un ejecutivo elegido por el consejo de administración de una empresa, que es responsable de presidir las reuniones del consejo o del comité ejecutivo. Un presidente a menudo establece la agenda y tiene una influencia significativa sobre cómo vota la junta. El presidente se asegura de que las reuniones se desarrollen sin problemas y se mantengan ordenadas, y trabajan para lograr un consenso en las decisiones de la junta. 

El presidente encabeza el consejo de administración de una empresa. Una junta directiva es un grupo de personas elegidas para representar a los accionistas. El mandato de una junta es establecer políticas para la gestión y supervisión corporativas, tomando decisiones sobre los principales problemas de la empresa. El consejo de administración debe ser una representación de los intereses de la dirección y de los accionistas, y por lo general, debe estar formado por miembros internos y externos.

La junta tiene la tarea de tomar decisiones importantes, que pueden incluir nombramientos de funcionarios corporativos, compensación ejecutiva y política de dividendos. Como resultado, el presidente tiene un poder e influencia significativos cuando se trata de influir en las decisiones tomadas por la junta.

El presidente es un puesto diferente al del director general y puede ser un puesto no ejecutivo o ejecutivo. En algunas empresas, los roles de director ejecutivo y presidente se combinan, lo que puede reducir la transparencia y la responsabilidad debido a menos controles y equilibrios, que se crean al tener dos puestos separados con funciones laborales separadas. 

 

Si bien el presidente de la junta tiene varias habilidades de supervisión, las responsabilidades principales del director ejecutivo incluyen todas las decisiones corporativas importantes, que van desde las operaciones diarias hasta la gestión de los recursos de la empresa, que sirve como el principal punto de comunicación entre la junta directiva y otros ejecutivos. Además, un director ejecutivo suele ocupar un puesto en la junta

Director ejecutivo (CEO).

El CEO (Chief Executive Officer) dirige la empresa y es la persona a la que reportan los ejecutivos de la compañía, pero el director general es designado por la junta. Por lo tanto, un presidente puede influir en quién será elegido CEO o para estar al frente de la dirección de la empresa. Sin embargo, en la mayoría de los casos, el presidente no se involucra con las responsabilidades del CEO, lo que ayuda a mantener la claridad de roles y la separación de poderes.

El papel del director ejecutivo depende del tamaño, la cultura y la industria de la empresa. En las pequeñas empresas, el director ejecutivo a menudo asumirá un papel más práctico, tomando también una serie de decisiones correspondientes a niveles jerárquicos más bajos, como por ejemplo estar a cargo de las entrevistas y contratación de personal.

Funciones del director de una empresa.

Entre las funciones del director general de una empresa se destaca la orientación de las actividades de todas las áreas, y también el desarrollo de las estrategias que sean beneficiosas para hacer más escalable la empresa. El director delega actividades específicas a sus equipos de colaboradores, a fin de que los objetivos planteados

Desafíos de un área de dirección

Principales desafíos del área de dirección.

Así como hay problemas de diversa índole que pueden afectar el desarrollo y crecimiento de una empresa, cuando estos finalmente son superados con éxito, surge la necesidad de aumentar la expectativa con respecto a los objetivos generales. Esto dará como resultado plantear nuevas metas mucho más ambiciosas a alcanzar, porque los líderes comprendieron que tienen el capital humano y los recursos necesarios para lograrlo. ¿Cuáles son estos desafíos que se proponen alcanzar las empresas desde el área de dirección

1. Expandir su negocio a un público más amplio.

Como toda empresa que crece desde abajo, una vez que logra consolidarse con una estructura organizacional puede dar el siguiente paso, el cual es, naturalmente, escalar posiciones en el mercado, ganar reconocimiento de marca, captar más clientes. Objetivos como estos se diseñan desde el área de dirección, en un trabajo colectivo con todos los directores departamentales, y luego serán puestos en marcha por los distintos equipos, con el apoyo necesario de estos líderes.

2. Conformar un equipo de trabajo eficiente y motivado que haga crecer la empresa, así como de manera individual cada colaborador.

Este desafío es fundamental para que los objetivos a mediano y largo plazo se cumplan, ya que sin equipos de trabajo motivados y satisfechos con el esquema funcional de la empresa, es imposible que los procesos que realicen sean tan eficientes y productivos como si los hiciera un trabajador motivado y contento con su trabajo. Además, una empresa no crece sin la colaboración de los trabajadores de todas las áreas que la conforman, en alineación con sus metas. Por eso, para lograr clientes satisfechos, antes debes tener colaboradores satisfechos.

 

 

 

 

3. Alinear los departamentos de marketing y ventas, para que logren retroalimentarse y potenciarse.

Aplicar el smarketing con el fin de alinear las áreas de marketing y ventas no debería considerarse un desafío propiamente dicho, pero lo es considerando que a lo largo de la historia estas dos áreas vivían en eterna puja de intereses, ambiciones de trascendencia y reconocimiento. Este método de trabajo colaborativo entre ambas áreas demostró ser altamente beneficioso para el éxito comercial, logrando resultados mucho mejores que trabajando cada una por su lado de manera independiente.

4. Brindar herramientas para la formación y desarrollo profesional, que permita a los trabajadores crear sobre lo que ya existe.

Y finalmente, para formar verdaderos colaboradores y no simples empleados que reciben órdenes para realizar determinadas tareas, es necesario potenciar sus talentos haciendo que lo desplieguen al servicio de la empresa, pero entendiendo que el conocimiento adquirido les abrirá nuevas puertas para plantear otras realidades diferentes a las establecidas o aprendidas en la rutina de cada día.

Principales problemas del área de dirección.

Aunque se trate del área más importante de una empresa en cuestión de asumir responsabilidades, desafíos y presiones, por todo lo que ello implica, no es nada fácil dirigirla por el camino correcto y esto puede llevar a que se generen distintos tipos de problemas o defectos, asociados a un manejo inadecuado del área. Tengamos en cuenta que cada empresa es un micro universo único en sí mismo, y si bien puede valerse y aprender estructuras de dirección de otras empresas modelo, debe formar la propia estructura base, a partir del conocimiento integral del funcionamiento de cada área, del sector industrial al que pertenece, el perfil general del personal con el que se trabaja, etc.

Sin embargo, hay problemas clave que pueden desarrollarse en el común de las empresas por una mala gestión de sus recursos, exceso o falta de autoridad, ausencia de comunicación, entre otras, que vamos a mencionar a continuación.

1. No responsabilizarse de los actos.

El hecho de que el director ejecutivo, el presidente de la compañía o algún director de área no admita sus propios errores, pretendiendo saberlo todo, constituye uno de los problemas más frecuentes dentro del área. Esto puede generar discordias entre el resto de los colaboradores, que no podrán expresar sus opiniones sin que estas sean subestimadas por el ejecutivo o, directamente, no tenidas en cuenta.

2. No promover el desarrollo del personal.

Desconocer las debilidades, fortalezas y motivaciones del personal es un error que se puede pagar muy caro, porque entonces los colaboradores no podrán capacitarse dentro de la empresa y buscarán nuevos horizontes para cumplir sus aspiraciones. En consecuencia, el área de dirección empezará a notar una alta tasa de rotación de sus trabajadores, quienes no permanecen un largo tiempo antes de elegir otros rumbos profesionales. Esto desencadena una sobrecarga del área de recursos humanos que se verá en la obligación de reclutar talentos de forma casi permanente y, a su vez, en tiempos y esfuerzos desperdiciados en formar a los colaboradores.

3. Centrarse solo en los resultados.

Es frecuente que los líderes del área de dirección se preocupen más que nada por los resultados que por los procesos en sí. Por ejemplo, analizan los resultados e informes, los fracasos y éxitos de un proyecto o del desempeño de los colaboradores, en lugar de analizar las variables que pueden estar afectando el correcto desempeño. La estrategia está en desviar la atención a los métodos, procedimientos y hábitos de trabajo, pues en ellos se encuentran las claves de los resultados de la empresa.

 

3. Centrarse solo en los resultados.

Es frecuente que los líderes del área de dirección se preocupen más que nada por los resultados que por los procesos en sí. Por ejemplo, analizan los resultados e informes, los fracasos y éxitos de un proyecto o del desempeño de los colaboradores, en lugar de analizar las variables que pueden estar afectando el correcto desempeño. La estrategia está en desviar la atención a los métodos, procedimientos y hábitos de trabajo, pues en ellos se encuentran las claves de los resultados de la empresa.

4. Centrarse demasiado en los problemas. 

En semejanza al punto anterior, centrarse mucho en los problemas también resulta contraproducente para el buen funcionamiento de la empresa. Cuando uno de los líderes del área de dirección, incluso el propio director ejecutivo, demuestra una preocupación o tensión desbordante frente a los problemas que van surgiendo, es un indicativo de que no desarrolló la habilidad de detectarlos a tiempo antes de que se manifiesten, por lo tanto, se evidencia una falta de previsión y también de planificación para anticipar los imprevistos y reestructurar la planificación en base a ellos.

5. Dirigir a todas las personas por igual.

Un problema común que puede surgir también en esta área es que los directores ejecutivos pretendan que todos sus colaboradores sean como ellos desean, sin considerar las diferencias de personalidad y temperamento, como también las fortalezas y debilidades de cada uno. Por este motivo, es un error tratarlos a todos por igual y no establecer relaciones personalizadas, que focalicen en las aptitudes y dificultades de cada uno para ofrecerles el apoyo y asesoramiento adecuados. Una relación personal permite intercambiar información y determinar en forma conjunta las pautas de desempeño, flexibilizando cualquier estructura basada en normas y reglamentos, para dirigir con autonomía, centrado en parámetros de gestión y objetivos.

6. Rodearse de colaboradores inadecuados.

Aunque una empresa presuma de personal altamente calificado, no es una garantía de que obtenga un éxito asegurado si ese talento no está alineado con los valores, misión y objetivos de la compañía

¿Qué hacemos en Drew?

Creemos que los procesos claros, con el apoyo de la tecnología adecuada, generan un entorno donde las personas trabajan más felices, y en consecuencia vuelve a tu empresa más productiva.

Material complementario

Recursos y contenido editorial

Recursos prácticos sobre los principales desafíos y soluciones que posee toda empresa.

Conclusión

El rol del área de Dirección en una empresa es vital para su desarrollo y crecimiento, ya que será su dedicación constante lo que traiga como consecuencia una buena, o no tan buena, respuesta por parte de los recursos humanos de la empresa. Es por ello que exige un alto nivel de liderazgo de quienes dirigen la empresa. 

Además, requiere el establecimiento de un sistema de comunicación fluido con toda la organización, que permita el trabajo en equipo con los colaboradores y la coordinación de tareas que contribuirá finalmente con el cumplimiento de los objetivos propuestos.