Dentro de una empresa, contar con una planificación y concreción de objetivos es clave. La gestión por resultados tiene como propósito que los todos los trabajadores de las distintas áreas de una empresa trabajen en pos de esos objetivos.

En este material, encontrarás toda la información necesaria sobre la gestión por resultados, dónde y cómo aplicarla, qué beneficios obtendrás, cómo llevarla a cabo, y mucho más.

 

 

índice de contenidos

  1. ¿Qué es la metodología en gestión por resultados?
  2. ¿Cuál es el enfoque que le da a la organización?
  3. ¿En qué rubros es aplicada?
  4. ¿Cuáles son las ventajas de aplicar esta metodología?
  5. ¿Qué debe evitarse en una gestión por resultados?
  6. ¿Cuáles son los pasos para aplicar esta metodología?
  7. ¿En qué situaciones es recomendable aplicarla?
  8. Conclusión final

¿Qué es la metodología en gestión por resultados?

La metodología en gestión por resultados consta de las acciones para evaluar el desempeño y las mejoras de las instituciones u organizaciones.
En la gestión por resultados, lo importante son las acciones estratégicas para lograr resultados previamente comprometidos, y en función de éstos determinar los recursos necesarios.Algunos principios de la gestión por resultados son:
  • Centrar el diálogo en los resultados en todas las fases del proceso de desarrollo.
  • Alinear la programación, el monitoreo y la evaluación con los resultados.
  • Mantener la medición y la información de forma sencilla.
  • Usar la información de resultados como aprendizaje y para saber cómo se están desarrollando las acciones de la organización.

A partir de la elaboración de un plan estratégico, se define cómo y dónde va dirigido el rumbo de la empresa o institución, en un período de tiempo. Este plan, que en un principio parte desde la dirección de la empresa, está en constante revisión y fija los lineamientos para que todos los departamentos trabajen en pos de alcanzar los objetivos propuestos.
La gestión por resultados sirve para encaminarse hacia la meta esperada, dándole urgencia a las acciones más importantes.

 

¿Por qué se llama gestión por resultados?

Un resultado es un cambio cuantitativo o cualitativo que ocurre en un proyecto, por una relación causa-efecto. Estos resultados, entonces, generan un cambio que persigue la empresa. Estos resultados pueden ser parciales, que se obtienen durante la ejecución del proyecto, inmediatos, visibles y concretos. Todos estos están en pos de un resultado final, que se obtiene al final del proyecto.
Algunos elementos de la gestión por resultados son:
  • Alineación horizontal continua: Las áreas logran funcionar en conjunto para un objetivo común, la gestión por resultados busca la relación entre áreas.
  • Alineación vertical continua: Desde los niveles inferiores hacia la dirección todos deben saber a dónde van,cada persona dentro de su rol sabe que está cumpliendo un objetivo mayor.
  • Desarrollo de capital humano: Incluye la capacitación del personal para que se sienta parte y esté a la altura de la organización. Se educa al personal con las herramientas necesarias para ese objetivo.
  • Presupuestación por resultados: Todo objetivo y su correcta concreción va a tener un presupuesto asociado, que se adecúe a éste.
  • Medición y gestión del desempeño: En la gestión por resultados, la planificación funciona como guía y la ejecución es la puesta en práctica, ambas son equilibradas por la medición.
  • Alineación de las TIC’s: La tecnología cobra un rol importante y la gestión por resultados plantea que las herramientas tecnológicas pueden alinear la gestión y volverla concreta.
  • Administración de procesos: Las organizaciones funcionan a través de procesos por lo que los resultados alinean los procesos críticos. Busca optimizarlos constantemente para tener un mejor desempeño.
  • Administración de proyectos: Los procesos necesitan cambios por lo que se plantean nuevos proyectos.

¿Cuál es el enfoque que le da a la organización?

La gestión por resultados traza objetivos con el fin de ser cumplidos. El cumplimiento de un objetivo siempre implica un cambio. El objetivo se fija para que este cambio genere progreso, por ejemplo, una empresa puede tener como objetivo incrementar sus ventas, o tener mayor presencia en mercados extranjeros. La gestión por resultados busca la concreción de esos objetivos.
Muchas veces, la empresa no sabe dónde está parada, e incluso los más altos cargos se preguntan: “¿para qué hacemos lo que hacemos?”. En estos casos, es pertinente que cada organización sepa buscar y adaptar el trabajo desde todos los colaboradores.
Para enfocar la gestión por resultados hay que preguntarse: ¿Qué finalidad tiene esta competencia? ¿Cuál es la razón por la cual es llevada a la práctica?
Las razones por las cuales se aplica la gestión por resultado son múltiples, y depende de las empresas en las que se aplica o incluso las dependencias públicas tales como los gobiernos nacionales y municipales.
Puede servir para mejorar la organización interna, para superar o ampliar las expectativas, para superarse así mismos hacia otro objetivo más ambicioso o para mejorar la satisfacción de las necesidades del cliente.

¿En qué rubros es aplicada?

La gestión por resultados puede ser aplicada en todos los rubros, y en todos los tamaños de empresas. El esquema que plantea es moldeable, ya que busca crear un objetivo desde la dirección, un plan estratégico y planes operativos. Se trata de solventar necesidades tecnológicas, de procesos y de personas.
La implementación del modelo es adaptable a cada empresa u organismo público, y el tiempo que conlleva aplicarla también varía. Mayormente, a través de la gestión por resultados, en empresas se busca obtener una mayor rentabilidad. Mientras que en organismos públicos, los objetivos apuntan a generar acciones de impacto social.

Gestión por resultados en la gestión pública 

En el caso de la gestión pública, la gestión por resultados se centra en la realización de los objetivos deseados, otorgándoles mayor flexibilidad para gestionar sus recursos a cambio de una transparencia total que todo organismo gubernamental debe tener en las operaciones y decisiones, y un monitoreo estricto de los resultados alcanzados.
La gestión por resultados ha comenzado a implementarse en la gestión pública, a través del uso de instrumentos de gestión que, en forma colectiva, coordinada y complementaria, buscan generar algún cambio social en forma sostenible que beneficie a la población que gobiernan.
Las dependencias gubernamentales han aplicado la gestión por resultados para mejorar la transparencia de sus recursos económicos. A diferencia del sector privado, en la gestión pública sirve para superar superar las trabas de los puestos tradicionales para mostrarse como una entidad verdaderamente comprometida con alcanzar los resultados propuestos.
Permite mayor responsabilidad en el logro de resultados y productos que posibilite la rendición de cuentas. Además, mejora la producción de la información de desempeño sobre resultados, productos y el costo de producirlos.
Los ciudadanos quieren que la entidad pública actúe con visibilización y transparencia, y la gestión por resultados permite hacer uso de la información generada en el proceso de toma de decisiones de asignación presupuestaria de forma genuina hacia las entidades y los ciudadanos.
Muchos gobiernos y organizaciones están cambiando su forma de administración, modificando el eje orientándose hacia los ciudadanos, ya que este tipo de gestión permite informar en forma clara, exacta y concisa los resultados obtenidos, sin dar lugar a la falsificación de datos ni modificar la realidad.

¿Cuáles son las ventajas de aplicar esta metodología?

Las ventajas de la gestión por resultados son múltiples, siempre y cuando estén fijados de antemano los objetivos. Permite:

Mejorar la comunicación entre gerentes y los distintos trabajadores 

La gestión por resultados se trata de un esquema de trabajo horizontal, donde todos los trabajadores tienen el mismo protagonismo. La salida de un área representa la entrada de otra: al estar comunicadas, se puede saber qué necesita cada una. Hay alineación entre las áreas.

Cada individuo conoce mejor las metas de la organización

Se crean reuniones donde se crean los planes y los objetivos a desarrollar, cada persona puede aportar su “grano de arena” y además de cumplir los objetivos, sentirse parte de la organización. Para que la gestión por resultados sea exitosa, se requiere la capacitación de todos los involucrados. La gestión por procesos es exitosa en tanto todos los subprocesos funcionen: si falla una persona, falla el proceso.

Se centra en logros específicos

Al centrarse en logros específicos, hace más fácil la evaluación de los mismos. Los son determinados mediante una metodología SMART convirtiéndolos en resultados medibles y cuantificables.

Mejor planificación, organización y control de la gestión

Partiendo de un objetivo, la gestión se facilita porque hay un plan de guía para la ejecución y mediante el control se pueden modificar lo que no está alineado.

¿Qué debe evitarse en una gestión por resultados?

Es fundamental para una gestión por resultados bien aplicada, evitar los objetivos poco claros. También, evitar los vínculos poco claros entre los diferentes niveles de resultados. Otro error que hay que evitar es la selección de resultados e indicadores poco realistas, la preponderancia de indicadores cuantitativos, o contar con pocas estrategias para mitigar los riesgos.

¿Cuáles son los pasos para aplicar esta metodología?

Elaboración del plan estratégico

El plan estratégico es la base de esta gestión, en la que se delimitan objetivos y se identifican los riesgos. La dirección de la empresa gestiona el plan estratégico, pero es una tarea colaborativa teniendo en cuenta todas las áreas. Desarrollar este plan es la piedra angular sobre la que se cimentará toda la gestión, indica “dónde vamos” y las estrategias a largo plazo. Podemos delinear algunos pasos en su armado, tales como:
  • Conocer el entorno: para avanzar es importante saber dónde está parada nuestra empresa, teniendo en cuenta factores económicos, sociales, tecnológicos, ambientales y legales.
  • Definir la misión, visión y valores corporativos: se trata de la razón de la empresa y hacia dónde ir. Todos los integrantes deben conocerla y compartirla. Esta misión debe estar reflejada en el plan estratégico.
  • Realizar un análisis interno de la empresa: Se trata de conocer las debilidades y fortalezas internas de la empresa. Además, de identificar los riesgos. Por ejemplo, la pandemia fue un riesgo que cambió y repercutió drásticamente en los procesos de muchas empresas, algunos de ellos irremontables. El planeamiento estratégico de muchas empresas se vio envuelto en dudas y reestructuraciones. La pandemia fue un riesgo que casi nadie pudo predecir, pero hay otros riesgos que son susceptibles de ser tenidos en cuenta que pueden afectar al desarrollo normal o al cumplimiento de los objetivos, como el fenómeno inflacionario.
  • Fijar objetivos: Estos deben ser específicos, medibles, alcanzables, relevantes y temporales, siguiendo el modelo SMART, por sus siglas en inglés. De un objetivo general, pueden desprenderse objetivos específicos. Estos objetivos a largo plazo, luego serán alineados con los objetivos operativos. Por cada dirección se identifican los objetivos operativos y los indicadores para asegurar su cumplimiento. Un ejemplo de objetivo estratégico es “aumentar la cantidad de leads calificados de 300 a 3000 en un periodo de 6 meses."

Elaboración del plan operativo

Un plan operativo está alineado en torno al plan estratégico, planteando el “cómo” se va a llevar a cabo. Se trata de un documento sencillo, que forma parte del plan estratégico en sí. Para elaborarlo se requiere la participación del personal: en esta etapa, es importante involucrar a todo el equipo de trabajo. La dirección tiene la responsabilidad de transmitir los objetivos al resto de la empresa. Es responsabilidad de la dirección identificar qué se necesita para alcanzar los objetivos propuestos. Trazar objetivos otorga claridad, y el no crear falsas expectativas haciendo un balance entre recursos, costos y metas a alcanzar.
El principal objetivo del plan operativo es visualizar los procesos y objetivos que el equipo debe alcanzar a corto plazo. Debe ser claro y proyectarse a futuro, como así también priorizar algunos puntos para resolver primero. Además se le asigna tareas o metas a cada persona, según su área específica.
En este plan, también se trazan objetivos, que deben ir en línea con los del plan estratégico. También siguiendo el modelo SMART, los objetivos deben ser alcanzables, medibles y realistas, con una fecha límite para cumplirlos. Deben ser flexibles por si se presentan cambios y se debe prever tener los recursos suficientes para cumplirlos. El plan debe contemplar la posibilidad de imprevistos y la capacidad de ser ajustados si así lo requiera.
El líder del área debe preguntarse por su equipo de trabajo: ¿cuentan con las habilidades necesarias para alcanzar los objetivos?, ¿qué habilidades y cualidades requiero de ellos?.
Por cada dirección se identifican los objetivos operativos y los indicadores para asegurar su cumplimiento. Estos objetivos son alineados a las estrategias del plan estratégico para asegurar que cada estrategia está apoyada por objetivos operativos de las direcciones.
En el plan operativo, además, se trazan los procesos y proyectos y sus respectivos indicadores:
  • Procesos e indicadores: Se realiza la identificación de los procesos actuales de las áreas de cada dirección, se define qué proceso apoya a los objetivos operativos, lo que permite priorizar cuales son los procesos que apoyan directamente el logro de cada objetivo operativo y luego se definen los indicadores de procesos para contar con herramientas de seguimiento a los mismos.
  • Proyectos e indicadores: Se realiza la identificación de los proyectos actuales de las áreas de cada dirección, se define qué proyecto apoya a los objetivos operativos, lo que permite priorizar cuales son los proyectos que apoyan directamente el logro de cada objetivo operativo y luego se definen los indicadores de proyecto para contar con herramientas de seguimiento a los mismos.

Definición del presupuesto

Definir el presupuesto atraviesa tanto el plan estratégico como el operativo. Presupuestar las tareas consiste en costear cuánto cuestan los recursos con que las unidades de acción contarán para la producción de bienes y servicios. No hay producto sin medios económicos, por lo que delimitar y saber con qué presupuesto se cuenta es de suma importancia. De esta etapa depende en gran parte el éxito o fracaso de la gestión de resultados ejecutada. La dirección asigna los recursos necesarios para cada área. De esta forma, se obtendrá información vital sobre actividad realizada, gasto vinculado, resultados obtenidos, relación con el objetivo, costos unitarios (eficiencia y productividad).

Diseño y ejecución de programas y proyectos

En esta etapa se identifican y alinean los procesos y proyectos con sus respectivos indicadores. Esta parte es importante para que los planes se “bajen a tierra” para alcanzar esos objetivos.  Consta de:
  • Elaboración y aprobación de reporte plan estratégico: Se realiza la formalización y documentación del plan estratégico y los planes operativos.
  • Definición e implementación de proceso de evaluación y seguimiento del plan estratégico: Contiene las actividades de recolección, evaluación y seguimiento del plan estratégico, con la definición de los responsables, periodicidad y herramientas.

Monitoreo y evaluación

Se determinan los indicadores principales en los diferentes procesos y proyectos junto con el tiempo de revisión. Se trata de fijar la alineación entre gestión y planificación.
En esta etapa, se realiza la evaluación y seguimiento del plan estratégico, con la definición de los responsables, periodicidad y herramientas.

¿En qué situaciones es recomendable aplicarla?

La gestión por resultados es aplicable cuando las empresas buscan enfocarse y ser medidas en base a resultados, es decir, ir cumpliendo objetivos a corto plazo para llegar a un resultado final.
La gestión por resultados es óptima para quienes buscan impulsar su estructura organizacional matricial. También cuando se requiere altos niveles de transparencia en los datos, para asegurarse que lo estratégico cambie la realidad operacional, y cuando se busque implantar mejores prácticas de gestión operativa, es decir, procesos y proyectos.

 

 

Conclusión final

La gestión por resultados puede aplicarse en distintas organizaciones , públicas o privadas. No hay un tiempo establecido ni un cronograma fijado, sino que será adaptable a cada caso. Lo importante es ir trazando metas y objetivos y cumplirlos.
El objetivo de la gestión por resultados se trata del trabajo conjunto de la organización y que los trabajadores sean parte de los objetivos, incluyéndolos y haciéndolos sentir parte.